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La mujer montellanera de hace un siglo

Las mujeres se constituyeron en una auténtica mayoría silenciosa forzada hasta bien entrado el siglo XX. Durante muchos años se les negó su participación en la vida pública y, consecuentemente, algo tan básico como el derecho al voto. Será con la II República cuando se conseguirá finalmente, a pesar de la oposición frontal en sus inicios de los partidos progresistas que veían “un peligro latente”. La dependencia económica y social del hombre hizo que se extendiera la idea de que la mujer era un sector atrasado, extremadamente conservador y un polo de atracción de fuerzas reaccionarias.

Al iniciarse los años 30, en Montellano más del 80% de las familias eran obreras y campesinas. A pesar de partir con numerosas dificultades y frenos como el cuidado de muchos hijos, el analfabetismo o la presión social, la población activa femenina empezó a crecer lentamente, principalmente dado el proceso de industrialización y urbanización que aterrizaba en España. En las zonas rurales, como la nuestra, la situación de salida era aún peor y no ya sólo en el terreno económico sino aún más en lo social.

El papel de la mujer rural en los años 30

Aunque aquellos años 30 traerán el derecho a voto para la mujer, la posibilidad de ser elegidas para cargos públicos o las leyes de matrimonio civil y la de divorcio, esos reconocimientos legales eran puramente formales en los núcleos rurales. Dada la situación patética que vivían muchas de estas mujeres se legislaría igualmente con la intención de prohibir la contratación de mujeres para trabajos “peligrosos y duras y que pusieran en riesgo su maternidad”. Mucha legislación y pocos cambios reales. La situación de la mujer de cualquier estrato social no iba a depender de un cambio de normativa sino de un cambio de actitud y de consideración social que la mayoría de las veces partía del mismo seno familiar.

El trabajo de estas mujeres en estas zonas rurales era considerado como ‘ayuda familiar’ sin derechos laborales. Eso sí, cuando el movimiento obrero empieza a organizarse y demandar derechos, la mujer siempre estuvo ahí, aunque no con su programa de reivindicaciones propios sino en la defensa de mejoras para sus maridos, hermanos, padres…

Mientras, con ellas se aceptaban unas reglas de juego laborales que les llevaba a cobrar aproximadamente el 50% de los varones adultos. Aunque ello no era por rendir la mitad, ni mucho menos. Las ‘medias mujeres’ y los ‘medios hombres’ en las que se incluían mujeres, niños y niñas eran comúnmente aceptados y resultaban un complemento a la pésima situación económica familiar.

A esta situación laboral con interminables horas de trabajo físico agotador se les unía al volver a las casas el trabajo doméstico. Mientras ellas continuaban porteando canastas de ropa para lavarlas en las pilas de La Fuente y se las veía discurrir por las empinadas calles del pueblo con cántaras de agua y otro sinfín de funciones, muchos de sus esposos, maridos o padres, se reunían en tabernas y sedes sindicales a hablar y reivindicar mejoras laborales y sociales. Ello llevaba a que muchas veces en el seno de las mismas organizaciones obreras, algunas de ellas muy combativas, había contradicciones sobre el papel de la mujer. Y así podíamos leer ya en 1932:

La mujer tiene que desempeñar un papel accesorio de apoyo al hombre militante. Su misión central es la de cuidar a sus hijos y compañero en el seno del hogar…”

Ahora que se nos inundan con políticas de igualdad tan necesarias como el comer y algunas otras tan inoperantes y manoseadas por el político y/o la ideología de turno, también es tiempo de historia, de conocer ese devenir histórico de la mujer, la mayor parte de las veces desconocido y siempre argumento para intentar entender nuestra sociedad actual.

Cuando los calendarios actuales de celebraciones de todo tipo marcan ese 8 de marzo como día de reconocimiento de la mujer no estaría mal recordar a esas otras mujeres anónimas que desde el silencio social e histórico hacían historia sin ser conscientes de ello.

Fuente: Ilusiones Defraudadas

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